El amor evoluciona en su concepción, práctica y fines, de forma paralela a los cambios de la estructura económica, política e ideológica (Velasco, op. cit.).
En el pasado, estar en pareja no siempre era
sinónimo de tener una “media naranja”.
A.C-1600: En la época
de la caza y la recolección, las mujeres buscaban hombres capaces de
proveer comida para sus clanes y ellos se sentían atraídos por las mejores
tejedoras y jardineras. El matrimonio era una estrategia social para beneficiar la posición de
una familia en materia de política y finanzas.
1700-1900: El amor
romántico se puso de moda cuando la Revolución Industrial permitió
que la gente dejara de depender de su familia y ganara autonomía financiera y
personal. Los matrimonios arreglados empezaron a desaparecer, pero
la gente todavía tenía que formar pareja dentro de su propia clase social.
1900-1960: La idea del amor se expandió para incluir la atracción sexual. De todas
maneras, aún a mediados de la década del 60, muchas mujeres todavía priorizaban
la capacidad de un hombre para mantenerlas financieramente, mientras que ellos
todavía buscaban una ama de casa.
1960-HOY: Las mujeres pueden mantenerse sin tener que
casarse y ser libres para elegir cuándo formar una familia. Un soltero o
soltera es libre de esperar a esa persona con quien conectarse emocional,
intelectual y sexualmente ya sea hombre o mujer.